3. Gouffre de Padirac
La gruta de Padirac, descubierta en 1889, es una de las atracciones subterráneas más populares de Francia.
Es posible disfrutar de un plácido recorrido guiado en barco a 100 metros bajo tierra. Las cuevas a lo largo de
la ruta varían desde cavidades que forman un espacio extremadamente reducido, con el techo a escasos centímetros
de la cabeza, hasta galerías cuya cúpula asciende a una altura de 78 m. El camino continua a pie,
flanqueado por hermosas lagunas, cavernas, estalactitas y cascadas.
En verano hay gran afluencia de público y se producen retrasos.